miércoles, 28 de octubre de 2009

Tristeza /decepciones

He seguido tus pasos entre medio de los demás. Me he quedado muda ante tus ojos, inquisitivos, agudos. Como si pudieras saber lo que estoy pensando y sintiendo.
Han pasado los días desde que descubrí tu presencia entre los demás. Y me esfuerzo porque puedas detenerte un segundo ante mí. En vano. La esperanza es un sentimiento vano, que se diluye en un abrir y cerrar de ojos.

Y apareces tú, sin más, sorprendiendo mis letras, mis respiros,el temblor de miv voz, los parpadeos contínuos y trepidantes.
Tu presencia me intimida porque me expones ante lo más vulnerable que tengo.

Desciendo de mi nave, espanto las nubes y, desprotegida como pájaro implúmero, frente a ti quedo.
Pero no. Eres tú. Con tu alegría discreta y cálida.
Con tus risas alocadas y tu vesatilidad. Y una calma que, hasta conocerte, era mía.

...Me has robado la tranquilidad, los días y horas apacibles.
Me has dejado, a cambio, el sobresalto, la desazón, la inseguridad y un miedo a dejar ir la vida sin que tú puedas encontrarme a mí.

¿Eso es amor?


Hubiera preferido no haber venido nunca a la tierra...

viernes, 23 de octubre de 2009

Vamos avanzando en mi misión terrícola??

A veces bajo de la nave. Sé que si me quedo encerrada, poco o nada lograré conocer a esta especie de 2 patas y 46 cromosomas. Suelo pasear entre la multitud, con el temor de que descubran mi naturaleza. Mas, al rato, se me olvida. No logro entender cómo se las arreglan con tecnologías tan rudimentarias. De hecho, tomé un curso de diseño en una universidad. Es como aprender el alfabeto marciano, sumamente fácil. Debo fingir que me resulta difícil, yo que he viajado a la velocidad de la luz de un rincón a otro de la galaxia.

Pero ellos me aventajan. Saben amar lo que hacen y actuar con espontaneidad.

En esa clase me llamó la atención un chico. Por un instante, pensé que era un marciano, infiltrado como yo. Se aparta de la multitud, sus ojos irradian un aura cálida, pero proviene de un fluido que nos causa gran curiosidad: su alma. Nada de electrodos o efectos especiales. La dulzura palpable que emana altera mis receptores y estuve mirándolo,embobada, durante mucho rato. La sinapsis de ese instante remeció todas mis conexiones. Ese extraño e inusitado sentir no es propio de una marciana, racional y eficiente en la persecución de sus metas. El perder el habla, mucho menos. ¿Asemejarse a una bestia muda al contemplar a un pequeño ser humano, de 22 años?


Salí inquieta de esa clase. No sé qué le ocurre a mi corazón extraterrestre...

martes, 20 de octubre de 2009

JEFES+ ESTRÉS = Marcianita de mal humor

Nada peor que abrir el correo y ver un mail del jefe, o los profesores, con mensajes hinchapelotas. Como si una no tuviera suficiente con tener que meterse en pequeños carros, apretujada, con gente que huele mal y que tiene peor equilibrio que borracho un sábado por la mañana. Como si una no tuviera que pasar noches y noches pensando, trabajando, estudiando, para darles en el gusto a toda esa manga de boludos.

En Marte, cada uno sabe cómo hacer su trabajo perfectamente. Es más, existe tanto compañerismo y buena voluntad que sólo se trabajan 3 horas, en uno de estos días terrestres, que tienen 24. Pero aquí eso no funciona, impera un falso exitismo, una falta enorme de cooperación en la productividad.

Y aún no logro entender la magia que hay detrás de aquellos que dicen estar enamorados.
Mientras no lo adivine, tendré que permanecer atrapada en este planeta.

PISTA N°1: Me han dicho que el amor libera...

domingo, 18 de octubre de 2009

Bitácora 1: De hombres obsesivos y el amor



Hace varios días, algún loco patológico de mi pasado - amigo o ex- no deja en paz a mi pobre teléfono. Día y noche manda un mensaje patético, por lo cursi, preguntando si tengo el poder de "revivir su corazón". Mmm...es extraño el mundo en este planeta. Si se supone que la telekinesis y la telepatía les están vedados a los humanos, ¿por qué yo habría de adivinar de quién se trata?.

Ese afán que tienen algunos egocéntricos, de pensar que todo ronda en torno a ellos. ¡Cómo si una no tuviera mil tareas que realizar en el día! Más aún, si se es una figura que trabaja con mucha gente y un celular que no cesa de soñar, resulta idiota que te jodan así la vida.

Más allá de esto, comienzo el blog porque este episodio revive un punto Murphy. Esa curiosa ley de "balances kármicos" o como se llame. Reconozco, sólo ante este medio, que me he sentido sola, que tengo unas ansias de enamorarme y sentir lo que cantan Juanes, Sánz y otros.

Me he centrado en una vertiginosa rutina , que me sitúa como una mujer reconocida en mi ámbito, pero no encuentro a nadie que me haga soñar. Y anhelo eso, encontrar a un hombre que me encante, al que no pueda sacarme de la cabeza, alguien con quien aprender ese extraño lenguaje que ha perpetuado a un criatura tan débil dentro del reino de los seres vivos como lo son los humanos. Amor. Amor, la palabra que todas las religiones invocan como la panacea para cambiar, superarse, trascender.

Por ahí leí un estudio que revelaba que las personas que se enamoran desactivan la zona del razonamiento cuando se enfrentan al ser amado. Mmm, ¿será esa la causa de aquél loco desquiciado que me manda mensajes a todas horas? No, no lo creo. Acá, en la Tierra, muchos tienen la noción de un amor que apresa, que hace sufrir, que se basa en imposibles.

Pero todos, fuera y dentro del universo, sabemos que el amor es diferente, llenador, tierno, cordial, respetuoso. Que hace crecer y permite vivir. Sin razón, quizá, es probable.
Aunque esa cara de alegría y la sonrisa de otros tiempos me hacen añorar volverme, nuevamente, una total incoherente ante alguien capaz de hacerme detener mis prisas diarias, por más de dos minutos.

QUIERO AMAR.


Dormiré un rato en mi nave...