Quisiera volver a Marte. El desarraigo se me ha tornado tan pesado que no sé ni cómo levantarme cada jornada y cumplir con todos los deberes pendientes, prodigar todas las sonrisas obligadas, jugar a que mi realidad sigue quieta e inmutable, en perfecta sincronía.
No, no soy la misma. Quise soñar y caí, de bruces, en un pozo lóbrego de decepción y mentiras. Su disimulada afabilidad, las promesas rotas y la confianza destruida por sus pertinaz silencio.
No, no quisiera creer que esto ha muerto. Que mi cuento de hadas resultó ser una historia fugaz. Quisiera pensar que habrá un futuro, escrito con mayúscula, alcanzable en un par de años, quizá, donde la historia podrá volver a hilvanarse.
Un momento y un lugar en que podré volver a contemplar tu sonrisa.
Amar, amar...para finalizar tus días bregando en un pasado imposible de recuperar...
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